Con el objetivo de aportar datos apropiados para proteger y ayudar a la comunidad frente a accidentes o catástrofes de origen químico, el 13 de noviembre de 2004 se funda el Centro de Información para Emergencias Químicas de la Universidad Católica de Chile.
Los accidentes químicos no siempre causan intoxicaciones, pero en ocasiones las personas expuestas a sustancias químicas pueden resultar gravemente contaminadas y exigir un tratamiento de emergencia.